Comprenda su envejecimiento
El rostro no envejece de una sola forma
Envejecemos en varias capas a la vez —piel, volumen, músculo y sostén—. Entender cuál pesa más en tu caso es lo que permite un plan natural, en lugar de tratar un síntoma aislado.
Las cuatro capas
Qué cambia con el tiempo
La piel
Pierde colágeno, elastina e hidratación. Aparecen líneas finas, la textura cambia y la luminosidad baja.
El volumen
La grasa y el hueso se reabsorben. El rostro se ve más vaciado en pómulos, sienes y ojeras.
El músculo
La repetición del gesto marca arrugas dinámicas que, con el tiempo, se vuelven permanentes.
El sostén
Los tejidos pierden tensión y el óvalo facial se difumina: aparece la flacidez.
Evaluación interactiva de tu envejecimiento
Estamos preparando un cuestionario breve que te orientará sobre qué capas pesan más en tu caso y qué motivos de consulta te conviene revisar. Mientras tanto, la mejor evaluación es siempre presencial.
Agenda tu evaluaciónDa el primer paso